miércoles, 17 de marzo de 2010

Actualización

Ay! Entre terremoto, réplicas, apagones, trabajo nuevo, colegio nuevo de un hijo, sala cuna nueva de Gaspi, no he tenido tiempo (ni ganas) de actualizar este blog... ¡pero como me arrepiento! Cada día que pasa el Gaspar se pone más exquisito y aprende cada cosa. Como resumen puedo decir:
  • Ya se adaptó a la sala cuna, y no llora cuando lo dejo ahí. Ahora las tías dicen que él se ríe, juega con los otros niños y lo pasa bien... ellas están totalmente enamoradas de mi hijo. (ahhhh).
  • Ahora Gaspar come solo. ¡Pero solo! No me deja que le dé ninguna cucharada.
  • Sabe roncar y hablar (lo comentaré en otro post).
  • Hace el ladrido de los perros, de los gatos, le gustan los pájaros y tiene sonidos especiales para llamar al Camilo, al papá y al Pablo.
  • Cuando me llama a mí me dice "ma"... pero tambien dice "ma" para pedir pan, palta o alguna comida rica que le guste.
  • ¡Sabe dar besitos! Pone la cara para que uno le dé un beso en la mejilla, y cuando anda cariñoso él mismo acerca su boca al cachete de uno, posándolo suavemente. Ahora bien, en los momentos en que anda fogoso, él abre su boca para plantarte un beso jugoso y chupado en la boca o cachete. ¡que nos deparará el futuro!
Ay, tantas tantas cosas. Me encanta. Estoy totalmente enamorada de Gaspi. Es demasiado exquisito. Acá una foto del Gaspar comiendo paella. Paella realizada por tata Carlos a dos días del terremoto, en nuestra casa, y a una semana de que haya llegado la tía Camila definitivamente de Irlanda.

lunes, 1 de marzo de 2010

Primeros días de sala de cuna


Empecé a ir a lo que mi mamá dice que se llama "sala de cuna". Es una pieza llena de niños, con unas señoras adultas que yo no conozco, pero que son bien buenas conmigo, y que tiene cunas y juguetes.

He ido ya unas tres veces a ese lugar. Mi mamá llega conmigo, saluda a las señoras adultas, y después me deja con una de ellas. El primer día yo no sabía que mi mamá me iba a dejar ahí solo tanto tanto tiempo, asi es que no dije nada. Pero ahora ya sé que cuando mi mamá me deje con la señora, yo no la voy a ver hasta después de jugar y después de comer y después de dormir y después de tomar la leche. ¡Eso es mucho! Asi es que hoy cuando mi mamá me dejó ahí, yo ¡alegué!, y obvio, me puse a llorar. Pero no surtió el efecto que yo esperaba, mi mamá se fue igual. Pero bueno, parece que no se puede hacer nada. Yo he visto que a los otros niños que van, también la mamá los deja con estas señoras, y ellas también se van, aunque los niños lloren y lloren.

Otra cosa es que no me gusta mucho la comida que me dan. Es mucho más rica la comida que me hace la nana Rosa en mi casa. Además, es muy dificil comer cuando uno no está con su familia. A mi por lo menos, se me quita el apetito. Aunque nunca tanto como para no comerme el postre, ese siempre me lo como, jejejeje.

Bueno, en todo caso parece que esto de que yo esté yendo a este lugar significa que "ya soy grande". La verdad es que yo me veo igual, pero por alguna razón todos se alegran de esto que estoy haciendo. Ahí le iré contando, a lo mejor estas señoras aprenden a cocinar más rico uno de estos días.

martes, 16 de febrero de 2010

Reencuentro

¡Me encanta mi casa!
Hoy día desperté en mi cuna y estaba en mi pieza! Que bueno!
Estos días fuimos con mi familia a algo que se llama "vacaciones", eso significa que siempre estamos con mis papas y mis hermanos, que vamos a muchas partes diferentes y que vivimos en muchas casas distintas. Además vimos a muchas personas que se llaman tíos y primos.

Y hoy día fue mi primer día de vuelta en mi casa. ¡Me encantó ver mi celular, y mi piano, y el camión que canta! Además, ¡por fin pude volver a andar en mi autito! Yo tengo muchos juguetes. La proxima vez que hagamos eso de vacaciones, le voy a decir a mi mamá que llevemos más juguetes.

martes, 9 de febrero de 2010

Los caballos

Estoy en el campo con mi abuelita pachi, el tata carlos, y mi familia. Acá descubrí algo que me encantó. Yo donde vivo con mi mamá había visto dos animales: los perros y los pájaros. Pero ahora descubrí unos que son ¡enormes!

Son como los perros, pero son muuucho mas grandes, y tampoco hacen guuuaauu. Parece que no hacen ruidos porque yo no lo escuché hablar. Se llaman caballos. Un día fuimos caminando a ver un caballo que estaba bien lejos, caminamos todos juntos, y mi hermano Camilo iba super contento, y llevaba una canasta con muchas manzanas. Yo no entendía mucho lo de las manzanas y lo de caminar tanto. Pero cuando llegamos al final del camino ¡vi el caballo!.

Habìa un caballo grande muy grande y también habían vacas. Las vacas también se parecen a los perros, pero son más gordas y casi no se mueven. Cuando nosotros llegamos a visitarlos, las vacas se quedaron quietas allá en el pasto y solo hicieron ruido con la boca, igual como lo hace mi mamá: muuuuuuu. Pero el caballo vino caminando cuando mi tía Mile y mi hermano Pablo lo fueron a buscar. Y cuando llegó donde nosotros estábamos se paró ahí esperando, hasta que le empezaron a dar manzanas. ¡El caballo se comió todas las manzanas! Y cuando estaba ahí parado comiendo, yo me acerque con mi papá y le empecé a hacer cariño. Tiene una cabeza muy grande con unos ojos muy grandes y negros y unas orejas paradas para arriba. Yo le hacía y le hacía cariño en la cara y él me dejaba. Mi hermano Camilo no quiso acercarse a tocarlo.

Y ayer de nuevo fuimos a ver caballos. Fuimos a una parte en auto donde habían muchos caballos. El tata Carlos, mi hermano Pablo, la tía Mile y mi mamá se subieron arriba de los caballos como si fueran unas motos o unos triciclos. Yo también me subí arriba un ratito, pero me dio un poco de miedo así es que me bajé altiro. Pero lo que sí hice fue hacerle cariño a todos los caballos, me gustan los ojos y la boca de los caballos.

Asi es que despues de eso mi mamá me decía: mi veterinario, mi huasito, mi biologo. Ella dice que yo soy un "verdadero naturalista", no se que es eso, pero sí sé que me gustaron muchos los caballos.

jueves, 28 de enero de 2010

Prácticas

Como la práctica hace al maestro, he aquí Gasparin practicando en el living de nuestra casa, sobre la alfombra, el gran arte de caminar. Siempre con la "guía" del Camilo (que en verdad es un guía con un método no tradicional).

martes, 26 de enero de 2010

Primeros pasos

Los primeros pasos. Esto ocurrió el día viernes 22 de Enero del 2010. Al año con dos meses y tres semanas.
¡Que productivo ha sido este año para Gaspar!

domingo, 10 de enero de 2010

Aprendizajes de comienzos de año

Esto que pasó acá hace unos días, que le decían el año nuevo parece que es verdad, porque parece que yo soy alguien nuevo. Porque hace unos días que estoy super super capo. Puedo hacer muchas cosas difíciles.

Lo que más me aplaudió mi mamá y mi hermano Camilo es cuando me paré solito. A mi me encantó hacerlo. Uno se pone con los dos pies en el suelo, y como acunclillado. Y después, sin tocar el suelo con las manos, uno estira las rodillas, y zas! queda parado. Y una vez que uno quedó parado, simplemente pones el poto un poco para atrás y te tiras. Y así caes sentado en el suelo y puedes empezar a hacer todo de nuevo. Uno de estos días estuve haciendo eso muuuchas veces, y cada vez que lo hacía mi mamá y el Camilo me aplaudían mucho. Me encantó porque los hice reir muchísimo.

Lo otro que aprendí esta semana es a subirme a las sillas. Pero por alguna razón eso no hace que mi mamá aplauda, todo lo contrario, cuando me ve, me empieza a decir: "No, Gaspar!", "Cuidado!" "Bájate de ahi". Pero, ¡a mi me encanta subirme arriba de todo! Me puedo subir a las sillas del comedor. Y lo más difícil, pero que también sé hacer, es a subirme a la silla del escritorio... la que tiene rueditas. Cuando hago eso, ahí sí que mi mamá empieza altiro a retarme. Yo ni siquiera alcanzo a explicarle para qué me subí. Pero no importa. Esa silla es maravillosa. Es blandita, y se mueve. Además cuando me subo ahí, alcanzo a ver el computador y puedo apretar las teclas. ¡Con razón mi mamá también le gusta mucho sentarse en esa silla!

Y hoy día en la mañana, cuando todavía mi papá estaba durmiendo, yo entré al escritorio, ¡y pude prender el computador yo solito! Es super fácil, no sé porque mis papás siempre me dicen que no toque nada del computador. Lo único que hay que hacer es apretar un boton que hace que se prendan unas luces y el computador empieza como a sonar suavecito. Estoy muy contento de haber aprendido a hacer esto, porque ahora voy a poder escribir más seguido en el blog, y no tendré que esperar que mi mamá o mi papá prendan el computador.

Asi es que año nuevo, niño nuevo.

¡Me encantó!