Para poner un poco de orden a esta familia, y especialmente a sus tres retoños masculinos, ayer comenzamos un sistema de "reglas claras". Hoy fue el primer día. A la hora de la comida, estábamos sentados el Gaspar, Camilo y yo, evaluando cómo se habían comportado en relación a las reglas que pusimos. Era el turno de Gaspar.
- "Gaspar, ¿ordenaste tus juguetes?"
- "No".
- "Pero, si yo los vi ordenados!", digo yo, intentado que recuerde bien sobre lo que le estoy preguntando. "¿Los ordenaste?"
- "No, la nana".
- "Ahh, la nana los guardó. ¿Y tú le ayudaste a la nana?"
- "No."
- "Pucha, una cruz para el Gaspar". Paso a la siguiente regla: "Gaspar, gritaste hoy día?"
- "Sí."
- "Pero Gaspar, acuérdate que no hay que gritar."
- "Muy mal Gaspar", se dice él mismo.
- "Gaspi, ¿y peleaste hoy día?
- "Sí."
- "¿Con quien peleaste?"
- "Con Camilo".
- "Pucha, Gaspi, otra cruz para ti, no hay que pelear."
- "Obedeciste hoy?"
- "No."
- "Y le faltaste el respeto a la mamá?"
- "No."
- "Muy bien, Gaspar. Tienes un ticket y cuatro cruces."
- "Muy mal Gaspar", se dice él mismo, nuevamente.