domingo, 10 de enero de 2010

Aprendizajes de comienzos de año

Esto que pasó acá hace unos días, que le decían el año nuevo parece que es verdad, porque parece que yo soy alguien nuevo. Porque hace unos días que estoy super super capo. Puedo hacer muchas cosas difíciles.

Lo que más me aplaudió mi mamá y mi hermano Camilo es cuando me paré solito. A mi me encantó hacerlo. Uno se pone con los dos pies en el suelo, y como acunclillado. Y después, sin tocar el suelo con las manos, uno estira las rodillas, y zas! queda parado. Y una vez que uno quedó parado, simplemente pones el poto un poco para atrás y te tiras. Y así caes sentado en el suelo y puedes empezar a hacer todo de nuevo. Uno de estos días estuve haciendo eso muuuchas veces, y cada vez que lo hacía mi mamá y el Camilo me aplaudían mucho. Me encantó porque los hice reir muchísimo.

Lo otro que aprendí esta semana es a subirme a las sillas. Pero por alguna razón eso no hace que mi mamá aplauda, todo lo contrario, cuando me ve, me empieza a decir: "No, Gaspar!", "Cuidado!" "Bájate de ahi". Pero, ¡a mi me encanta subirme arriba de todo! Me puedo subir a las sillas del comedor. Y lo más difícil, pero que también sé hacer, es a subirme a la silla del escritorio... la que tiene rueditas. Cuando hago eso, ahí sí que mi mamá empieza altiro a retarme. Yo ni siquiera alcanzo a explicarle para qué me subí. Pero no importa. Esa silla es maravillosa. Es blandita, y se mueve. Además cuando me subo ahí, alcanzo a ver el computador y puedo apretar las teclas. ¡Con razón mi mamá también le gusta mucho sentarse en esa silla!

Y hoy día en la mañana, cuando todavía mi papá estaba durmiendo, yo entré al escritorio, ¡y pude prender el computador yo solito! Es super fácil, no sé porque mis papás siempre me dicen que no toque nada del computador. Lo único que hay que hacer es apretar un boton que hace que se prendan unas luces y el computador empieza como a sonar suavecito. Estoy muy contento de haber aprendido a hacer esto, porque ahora voy a poder escribir más seguido en el blog, y no tendré que esperar que mi mamá o mi papá prendan el computador.

Asi es que año nuevo, niño nuevo.

¡Me encantó!

domingo, 3 de enero de 2010

Jugando al dónde está

Este video es solo para familiares o gente muy enamorada del Gaspi. Es de esas cosas con las que solo pueden gozar padres y abuelos. Pero por si aca, acá va.

martes, 22 de diciembre de 2009

Gran momento de equilibrio y estabilidad


Mi mamá insiste en sacarme fotos cada vez que yo hago esto. Pero yo ya lo sé hacer y lo puedo hacer una o dos veces a la semana. Todavía eso sí no encuentro cuál es la gran gracia de quedarse paradito, de todas maneras es mejor moverse, pero los adultos le dan importancia a cosas incomprensibles.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Me paré solito

Hoy estaba jugando tranquilo en el living mientras mi mamá veía tele sentada en el sillón.
Yo me acerqué a ella y me paré al lado del sillón. Le pasé un juguete que tenía en la mano. Mi mamá me lo recibió. Y de repente, sin previo aviso, empieza a aplaudir:
- Bravo Gaspar, bravo.
¿Que hice? ¿Me comí toda la comida y no me dí cuenta?¿Tiré bien una pelota? ¿Me peiné con mi cepillo? No entendía nada, y mi mamá seguía mirándome con cara de que yo estaba haciendo algo muuuuy bien y aplaudiendo. De repente ella me dice:
- Bravo Gaspar, estás parado solito.

¿Yo? ¿Que? ¿Parado solito? ¿Y de aquí se empieza para caminar?... A ver. Estiro esta pierna para adelante, ahora la otra.... y ... al suelo. Pucha, no era llegar y tirarse a caminar parece.
Pero igual a mi mamá le gustó. Me siguió aplaudiendo.

Después que hice eso descubrí que mi mamá me estaba siguiendo con el celular en la mano. Parece que me quería prestar el telefono celular, porque justo cuando yo estaba paradito, ella empezaba a poner el celular frente a mi, y yo, estiraba el brazo para tomar el celular, ... zasss, me caía. Es que me encanta el celular. ¿Pero porque justo mi mamá me muestra el celular cuando estoy haciendo equilibrio? ¡Me embarra todo el esfuerzo!


(Nota de la madre: Nunca pude sacarle una foto al Gaspar parado solito. Siempre que le iba a sacar la foto, el me trataba de tomar el celular (es un celular de los que sacan fotos). Apenas la logre, la subo).

Hito: Gaspar se paró solo al año y 1 mes.

martes, 1 de diciembre de 2009

Sonido con mis dientes

Esto de tener más dientes me encanta.
Lo que ahora aprendí a hacer es hacerlos chocar entre ellos, hacen un ruido bonito, que mi mamá dice que se llama "rechinar los dientes". Cuando no tengo nada más que hacer, a veces me pongo a jugar haciendo sonidos con los dientes.
Un día vi a mi mamá tratando de hacerlo pero no puede, ¡no es tan fácil! Solo nosotros los niños lo podemos hacer. ¡A rechinar los dientes!

domingo, 29 de noviembre de 2009

Nuevo descubrimiento

Mi mamá cuando yo me voy a dormir se sienta al lado de mi cuna en una silla, y me da su mano para que yo le haga cariño. Yo siempre le hacía cariño en la mano y en los dedos. Pero hace unos días que descubrí que si yo toco más arriba de la mano de mi mamá, ¡ella tiene unos pelitos en el brazo que yo puedo tirar! ¡Y me encanta! Ahora siempre busco más arriba de la mano de mi mamá, y mientras me viene llegando el sueño, yo le toco y le tiro los pelitos del brazo a mi mami.


(nota de la madre: ¡que ignominia tener que confesar que tengo los brazos peludos! Al menos, gracias a Gaspar, ¡por fin! encontré la razón de tal abundancia de pelos en mis antebrazos. Que bueno que alguien los disfrute.)

martes, 17 de noviembre de 2009

¿¿Igual a quién??

Mi mamá se está confundiendo. Ahora a veces cuando me mira en vez de decirme Gaspar, o alguna otra forma que ella siempre me dice, me ha empezado a decir nombres raros.

Por ejemplo, ahora que tengo un año yo ya puedo gatear para atrás. (Es fácil, pero igual hay que practicar: hay que empujarse con las manos para atrás mientras tengo los pies así quietos). Es como resfalarse, pero para atrás. Bueno, cuando hago eso, mi mamá me dice: "Mi Micheal Jackson".

Y cada vez que me río o que abro grande la boca, ella me mira y me dice "Mi Draculita". Esto yo no lo entiendo para nada, pero cuando me lo dice, le encanta tocarme con su dedo el diente que me está saliendo en la parte de arriba de la boca.